Y siempre que llovió y paró las raíces de los yuyos se desprenden más fácil del suelo. Siesta con lluvia, merienda y a sacar yuyos al fresquito con sol.
De antes que naciera Manuel que los yuyos de la casa tienen sus responsables: los del frente son de mamá, los del patio de papá y Manuel ayuda a uno y a otro según vaya tocando.
Las decisiones del frente corresponden a mamá que quiere tener flores, colores y explorar la jardinería, si dependiera de papá el frente ya habría puesto todo cemento hace años. Mamá puso una planta que saltó del cantero y en cualquier momento nos aparece debajo de la cama. Así decía mi abuela de la gramilla: “no pongas nunca gramilla que te aparece abajo de la cama”.
Las decisiones del patio corresponden a papá que no le interesan las flores sino algo más cercano a una huerta por eso planto una esparraguera y albahaca y morrones y tomates y tomillo y orégano y una ruda. Papá piensa en comer, claro, pero también dio lugar al jazmín que le regaló a mamá.



